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Nueva masacre de cristianos en Nigeria a manos de militantes fulani

– Al menos 36 muertos, varios heridos y personas secuestradas dejaron una serie de ataques contra comunidades cristianas en el estado de Benue. La violencia, impulsada por motivos religiosos y étnicos, golpea con fuerza a la Iglesia.

Nueva masacre de cristianos en Nigeria a manos de militantes fulani

Foto por ACN

(CATOLIN). – Una nueva ola de ataques violentos perpetrados por militantes musulmanes fulani ha dejado un saldo devastador en el estado de Benue, en el llamado “Cinturón Medio” de Nigeria. Según reportes enviados a la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) por fuentes de la Diócesis de Makurdi, al menos 36 personas han sido asesinadas, además de varios heridos y dos personas secuestradas entre el 24 y el 26 de mayo.

El primer ataque ocurrió en Tse Orbiam, donde fue herido el padre Solomon Atongo, de la parroquia de Jimba. El sacerdote regresaba de una celebración en memoria de dos presbíteros asesinados en 2018, cuando fue atacado por hombres armados identificados como fulani. “Le dispararon en la pierna izquierda y secuestraron a dos pasajeros que lo acompañaban”, informó Ori Hope Emmanuel, de la Fundación para la Justicia, el Desarrollo y la Paz.

Un día después, la tragedia se extendió a Aondona, tierra natal del obispo de Makurdi, Mons. Wilfred Chikpa Anagbe, donde 20 personas fueron asesinadas. Según testigos, los atacantes abrieron fuego indiscriminadamente, sembrando el terror y obligando a los habitantes a huir. Religiosos y fieles refugiaron a muchos sobrevivientes en la parroquia de San Patricio en Taraku.

En la comunidad de Yelewata, también el 25 de mayo, fueron asesinados un padre, su hijo adolescente y un niño de dos años. Su esposa quedó gravemente herida. Ese mismo día, fue golpeado brutalmente un agricultor de 67 años y su cosecha fue destruida.

El 26 de mayo, al menos cinco ataques más fueron reportados en Ahume y Tse Orbiam, donde un oficial de policía murió. En la carretera Naka-Adoka, pistoleros abrieron fuego contra civiles, dejando seis heridos y un muerto más.

El padre Oliver Ortese, presidente del Consejo Consultivo Internacional de la diócesis, denunció la inacción del ejército nigeriano:

“Hay un puesto militar donde ocurrió el ataque. ¿Estaban dormidos los soldados durante los tiroteos?”,
cuestionó en un comunicado.

Además, subrayó el drama humanitario que atraviesan los sobrevivientes:

“Están creando crisis humanitarias. Los que sobreviven son trasladados a campamentos y se convierten en mendigos. No te puedes imaginar la realidad en la que vivimos aquí”.

La fundación ACN ha pedido oraciones por los fallecidos, por los heridos y secuestrados, y por el cese de la violencia. La organización apoya con ayuda de emergencia y proyectos pastorales a las comunidades más afectadas y ha llamado a la comunidad internacional a solidarizarse con los cristianos perseguidos en Nigeria.

Nigeria sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ser cristiano. ACN recuerda que la violencia entre pastores nómadas fulani y agricultores cristianos responde a una compleja mezcla de factores, pero en muchos casos se agrava por una creciente radicalización islámica que pone en la mira a comunidades enteras por su fe.

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