Estudio revela que Francia registra por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial más muertes que nacimientos
– La tendencia a la baja se mantiene de forma sostenida durante más de una década y medio, consolidando una crisis demográfica.

Imagen referencial. Foto por: Pixabay
Por: Alejandra Villegas
(CATOLIN).- De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee), Francia cruzó el umbral histórico en 2025 al contabilizar por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial más fallecimientos que nacimientos.
Francia cuenta con 69,1 millones de habitantes, registró 651.000 defunciones frente a 645.000 nacimientos, lo que arroja un saldo natural negativo de 6.000 personas. Es decir, la población creció un 0,25 % derivado exclusivamente al saldo migratorio, estimado en 176.000 personas, convirtiéndolo en el último gran país de la Unión Europea en experimentar un declive demográfico.
La caída alcanza el 24 % respecto a 2010, año en que se alcanzó el último máximo de natalidad. Por su parte, Sylvie Le Minez, responsable de la unidad de estudios demográficos y sociales del Insee externó que «Lo que llama la atención es la rapidez con que, en apenas unos años, el saldo natural ha disminuido debido al descenso acelerado de los nacimientos».
El saldo natural, que en 2015 aún arrojaba un superávit de 200.000 personas, se ha tornado negativo por primera vez en más de ocho décadas.
El indicador coyuntural de fecundidad se situó en 1,56 hijos por mujer, frente a los 1,61 de 2024, marcando el nivel más bajo desde el final de la Primera Guerra Mundial. Esta cifra contrasta dramáticamente con los 2,02 hijos por mujer que se registraban en 2010. La tendencia a la baja se mantiene de forma sostenida durante más de una década y medio, consolidando una crisis demográfica.
Paralelamente al hundimiento de la natalidad, el Insee constata un incremento de las defunciones vinculado a la llegada a edades de alta mortalidad de las numerosas generaciones del baby boom. Los 651.000 fallecimientos registrados en 2025 suponen un aumento del 1,5% respecto al año precedente.
Este incremento se explica también por la epidemia de gripe invernal, «particularmente virulenta en enero», según precisa el organismo estadístico. El envejecimiento de la población francesa, unido al descenso sostenido de la natalidad, dibuja un escenario demográfico complejo que plantea serios desafíos para el sistema de pensiones, el mercado laboral y la cohesión social.
Algunas causas
Los demógrafos identifican diversos factores explicativos de este fenómeno. Las nuevas generaciones priorizan otras aspiraciones vitales frente a la formación de una familia, pero también enfrentan obstáculos materiales significativos:
dificultades para encontrar empleo estable, problemas de acceso a la vivienda, temor a no poder conciliar la vida profesional y familiar, e incertidumbres relacionadas con el cambio climático.
Una reciente consulta ciudadana, realizada en el marco de una misión parlamentaria sobre el descenso de la natalidad, reveló que el miedo a carecer de medios económicos suficientes constituye uno de los principales frenos al deseo de tener hijos.
Al respecto, Asociaciones Familiares Católicas (AFC) reaccionaron calificando estas estadísticas como «catastróficas no solo para 2025, sino sobre todo para el futuro». Denunció «la falta de reacción enérgica ante el hundimiento de la natalidad» y reclamó «una utilización eficaz, en beneficio de las familias, de los excedentes de la rama de Familia de la Seguridad Social, que permitirían una inversión en la población».
Con este dato, Francia se convierte en el último gran país de la Unión Europea en experimentar un saldo natural negativo. En 2024, además de Francia, solo cinco países del bloque comunitario mantenían aún un saldo natural de población positivo, entre ellos: Irlanda, Suecia, Chipre, Luxemburgo y Malta.

Ale Villegas es jefa de redacción en CATOLIN, Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana (UV) y en Geografía por la Universidad Veracruzana.




