Sacerdote mexicano amenazado por el crimen organizado: “la paz merece dar la vida”
– “La paz merece dar la vida”, con esa convicción, el sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio afirma que continuará su compromiso a favor de la reconciliación y la justicia.

Padre Fili. Foto por: Jose Filiberto Velazquez Florencio
Por: Alejandra Villegas
(CATOLIN).- Tras recibir nuevas amenazas contra su vida por parte del crimen organizado y obligado a abandonar su hogar y comunidad en el estado de Guerrero, el sacerdote mexicano José Filiberto Velázquez Florencio, conocido como “Padre Fili”, continuará su compromiso a favor de la reconciliación y la justicia.
En entrevista a ACI Prensa el pasado 13 de enero el sacerdote de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa comentó que su salida obedeció a “un riesgo inminente por unas amenazas (…) [tenemos] información de alguien de primera mano, de que buscaban hacerme daño. Ya lo habían intentado sin éxito, pero ahora seguían buscando cómo”.
Agregó que, hasta el último momento, su decisión era “continuar con el riesgo”, convencido de que las medidas de protección que tenía eran “al menos suficientes para mantener la presencia y el trabajo que se venía haciendo”.
El P. Velázquez Florencio reconoció que la salida de Guerrero le ha provocado tristeza, no sólo por dejar su hogar, sino porque fue una decisión que no eligió y lo enfrenta a la incertidumbre de no saber “cuándo vas a regresar”.
“Me siento edificado espiritualmente, emocionalmente”, por la generosidad de quien lo recibe y el interés por su seguridad de muchas personas, pues “sé que muchas personas están preocupadas o están orando por mí. A mí también eso me ha llevado a tener una relación más íntima con Dios”, aseguró.
A pesar de estar lejos de su diócesis, comentó que no se arrepiente del trabajo que ha realizado para mitigar la violencia en la región: “yo creo que por la paz merece dar la vida, no me arrepiento, yo creo que lo volvería a hacer y lo seguiría haciendo”, aseguró.
Su ministerio sacerdotal ha estado ligado al acompañamiento de víctimas de desplazamiento forzado, familiares de desaparecidos y personas golpeadas por la violencia a través del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello, del que es director, y la Casa del Peregrino, que brinda albergue a diversas personas necesitadas, entre ellas migrantes y víctimas de violencia.
El Padre Fili tiene por lo menos desde el año 2024 protección de autoridades federales como parte del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, sistema gubernamental al que fue incorporado tras agresiones previas. Pese a ello, externó “que era mejor salir, bajar el perfil para que disminuyera el riesgo”, impulsado por la preocupación de su obispo, Mons. José de Jesús González Hernández, del clero diocesano y de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
Al respecto, Mons. González Hernández compartió el domingo 4 de enero, que el Padre Fili había dejado sus responsabilidades pastorales por motivos de seguridad.
“Nos preocupa mucho la situación del Padre Filiberto, por eso se tomó la decisión de apartarlo del entorno inmediato donde pudiera estar en peligro”, señaló el medio nacional Animal Político.
Finalmente, en su entrevista el Padre Fili dirijó a las comunidades que sufren por la violencia este mensaje: aunque a veces la angustia se haga presente, “la solución viene desde el compromiso en la oración, sencilla, pero constante”.
En momentos de desesperación, añadió, “lo único que queda es dejar tu vida en manos de Dios. Confianza muchas veces no es seguir dando un paso hacia enfrente, es saber que Dios va a estar ahí siempre”.
“Eso nos toca hacer cuando el cansancio físico, mental, espiritual, la desesperanza nos llega: hay que refugiarnos en ese aspecto [la oración], sabiendo que Dios tiene palabra y al final siempre nos va a mostrar el camino para poder cambiar esa realidad y poder transformarla”, aseguró.
Pese a que por ahora no puede celebrar Misa públicamente, el sacerdote aseguró que continuará su labor pastoral donde se encuentre, convencido de que, vaya donde vaya, “va a haber necesidades de acompañar”.
Algunos antecedentes
En octubre de 2023, el Padre Fili sufrió un atentado armado mientras transitaba por una carretera de Guerrero. Dicho atentado se atribuyó directamente a su trabajo en defensa de los derechos humanos.
En julio de 2024, denunció que hombres armados persiguieron el vehículo en el que viajaba, calificando tal acto como una “persecución persistente y amenazante”.
Aunado a ello, existen mensajes recurrentes que le llegan a sus redes sociales en el que le advierten que le van a “dar piso”, término usado por delincuentes para decir que lo van a matar.
Guerrero es un territorio clave para economías criminales como el narcotráfico y la extorsión.

Ale Villegas es jefa de redacción en CATOLIN, Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana (UV) y en Geografía por la Universidad Veracruzana.




