Veintidós cartas inéditas reavivan el caso del Jesuita Rupnik: religiosas describieron presuntos abusos en el año 2000
– Los documentos, conservados en los archivos de la Comunidad Loyola en Liubliana, relatan presuntas situaciones de manipulación, abuso de autoridad y agresiones atribuidas al entonces jesuita Marko Rupnik. El proceso penal canónico permanece abierto.

P. Marko Rupnik
(CATOLIN). -Veintidós cartas redactadas durante la Pascua del año 2000 por religiosas de la Comunidad Loyola han salido a la luz y se incorporan a la documentación relacionada con las acusaciones contra el sacerdote y artista Marko Rupnik. Los escritos, hasta ahora inéditos, contienen testimonios sobre presuntos abusos espirituales, psicológicos y sexuales que las religiosas atribuyeron al entonces jesuita, quien había ejercido como su director espiritual.
La existencia de estos documentos fue revelada por OSV News. De acuerdo con la información publicada, las cartas permanecen en los archivos de la Comunidad Loyola, actualmente bajo custodia de la Archidiócesis de Liubliana, en Eslovenia. Una fuente cercana al procedimiento señaló que se presume que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe conoce esta documentación.
Las cartas fueron elaboradas a petición de Ivanka Hosta, entonces superiora de la comunidad, y estaban dirigidas a Rupnik. Fabrizia Raguso, antigua integrante de la Comunidad Loyola y la única exreligiosa mencionada en el material que ha aceptado ser identificada públicamente, explicó que alrededor de cuarenta mujeres recibieron la indicación de escribir durante el Jubileo del año 2000. Veintidós de ellas habrían relatado experiencias de abuso.
Raguso afirmó que las religiosas fueron instadas a describir en las cartas su relación con Rupnik y aquello que, según sus testimonios, habían vivido con él, para posteriormente perdonarlo. Ella misma se identifica como víctima de abuso espiritual, aunque no de abuso sexual.
Antecedentes de las denuncias
Los documentos fueron escritos varios años después de que las primeras quejas contra Rupnik llegaran a superiores jesuitas y al entonces arzobispo de Liubliana, Alojzij Šuštar. En 1993, Rupnik fue apartado de la Comunidad Loyola y posteriormente se trasladó a Roma, donde fundó el Centro Aletti, vinculado a su actividad artística y teológica.
Para el año 2000, su trayectoria artística ya había adquirido relevancia internacional. Entre sus trabajos se encontraban los realizados para la capilla Redemptoris Mater del Vaticano y posteriormente para distintos santuarios y templos, entre ellos los de San Giovanni Rotondo, Lourdes, Fátima, la catedral de la Almudena de Madrid y el santuario nacional San Juan Pablo II de Washington.
Las acusaciones volvieron a adquirir relevancia dentro de la Compañía de Jesús a finales de 2018, cuando se presentó una denuncia según la cual Rupnik habría impartido la absolución sacramental a una mujer después de mantener relaciones sexuales con ella. La investigación previa realizada por la orden consideró creíble la acusación y remitió el caso al Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
El sacerdote fue declarado culpable en ese procedimiento administrativo y recibió una breve excomunión en mayo de 2020. Posteriormente, en 2021, el dicasterio comunicó a los jesuitas las acusaciones de abuso sexual y espiritual formuladas por integrantes de la Comunidad Loyola.
El caso llegó a los medios de comunicación en diciembre de 2022. Ese mismo periodo estuvo marcado por la noticia del levantamiento de la excomunión por parte del papa Francisco.
Los testimonios describen manipulación y abuso de autoridad
De acuerdo con la información conocida sobre las nuevas cartas, los relatos incluyen referencias a manipulación, presión, abuso de autoridad y presuntas agresiones físicas y sexuales.
Algunos de los testimonios describirían situaciones en las que la dirección espiritual y determinados conceptos religiosos habrían sido utilizados para inducir a las religiosas a comportamientos que se presentaban como expresiones de pureza o de la voluntad de Dios. También se señala que algunas mujeres habrían relatado que experiencias previas de abuso fueron utilizadas posteriormente para volver a ejercer abuso sobre ellas.
Nueve de las religiosas que aparecen vinculadas a estos testimonios declararon posteriormente durante la investigación previa realizada en 2021 por la Compañía de Jesús. Según el comunicado de los jesuitas difundido en diciembre de 2022, aquella investigación fue realizada por una persona externa a la orden y concluyó en enero de 2022 con la constatación de la validez de las acusaciones.
El proceso canónico continúa
El recorrido judicial del caso ha experimentado distintos cambios. En octubre de 2022, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe consideró que los hechos denunciados estaban prescritos y que no podía iniciarse entonces un juicio. Un año después, en octubre de 2023, Francisco levantó la prescripción.
Posteriormente, en julio de 2025, fue designado el colegio de jueces encargado del proceso penal canónico, que continúa abierto.
La situación procesal volvió a ser objeto de atención recientemente después de que Laura Sgrò, abogada que representa a cinco de las denunciantes, expresara su preocupación por la falta de información recibida por sus representadas. En una carta enviada el 21 de julio al cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, afirmó que las mujeres se sentían «abandonadas y traicionadas».
La Santa Sede respondió al día siguiente confirmando que el juicio continúa y precisando que se trata de un procedimiento judicial. También señaló que el caso no está sujeto a prescripción respecto de ninguno de los presuntos delitos.
La Compañía de Jesús expulsó a Rupnik en 2023 después de que el sacerdote se negara a cumplir las restricciones que se le habían impuesto en relación con las acusaciones. Sin embargo, a fecha del 6 de agosto de 2026, el sitio web del Centro Aletti todavía lo presentaba como decano de su atelier de teología.
La aparición de las veintidós cartas añade nuevos documentos al expediente de un proceso que la Santa Sede mantiene abierto y cuya resolución todavía no ha concluido.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




