Pedro Arrupe, líder de los Jesuitas (1965-1983), permitió ordenación de sacerdote abusador
– Un caso en Nueva Orleans señala que el líder jesuita y candidato a santo no detuvo la ordenación de Donald Dickerson, acusado de abusar de menores

Pedro Arrupe
Por : Rolando Tobit Bonilla
(CATOLIN). – Pedro Arrupe, superior general de la Compañía de Jesús entre 1965 y 1983 y actualmente candidato a la canonización, se encuentra en el centro de un nuevo escándalo tras revelarse documentos legales en una demanda presentada en Nueva Orleans que apuntan a su falta de acción frente a las denuncias contra Donald Barkley Dickerson, sacerdote jesuita acusado de abuso sexual infantil.
Los registros judiciales muestran que hacia finales de la década de 1970 Arrupe fue advertido, a través de cartas y comunicaciones internas, sobre múltiples acusaciones de abusos sexuales cometidos por Dickerson contra menores. En una carta fechada en diciembre de 1977, el jesuita Thomas Stahel, provincial para la región de Nueva Orleans, informó a Arrupe que Dickerson había realizado avances sexuales hacia un niño de 14 años y que se trataba al menos del tercer menor que había sido víctima de abusos. Pese a estas denuncias, y luego de que Dickerson recibiera tratamiento psiquiátrico, Arrupe autorizó el aplazamiento temporal pero finalmente permitió que fuera ordenado sacerdote en 1980.
La demanda que salió a la luz en 2025 acusa a Dickerson de haber violado a un joven de 17 años en un dormitorio universitario en Loyola University New Orleans, hecho que se suma a otros reportes de abuso durante su carrera pastoral. Los abogados de la víctima han solicitado que el nombre de Arrupe sea removido de todos los edificios y reconocimientos que lleva, argumentando que su pasividad contribuyó a perpetuar los abusos.
John Armstrong, un funcionario jesuita que testificó bajo juramento, calificó como “espantoso” el manejo que tuvo la orden respecto a Dickerson y criticó que no se haya informado a las autoridades civiles ni se haya expulsado al sacerdote tras los primeros incidentes.
Este caso se suma a la creciente presión sobre la Iglesia Católica para que asuma responsabilidad y transparencia en los casos de abuso clerical que han sacudido a diversas diócesis en todo el mundo. En 2019, la causa de canonización de Arrupe fue iniciada oficialmente, lo que ahora genera controversia y cuestionamientos sobre su legado.
Donald Dickerson falleció en 2016, pero su historia y las omisiones de los líderes jesuitas durante décadas están siendo investigadas y judicializadas, evidenciando un patrón de encubrimiento que la Iglesia ha comenzado a reconocer y tratar de reparar en años recientes.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




