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El Vaticano detiene la causa de canonización del jesuita Walter Ciszek

– La Santa Sede concluye que la documentación no permite avanzar el proceso del sacerdote que sobrevivió al gulag soviético

Santa Sede pide mantener la reputacion de los fallecidos en casos de denuncias no probadas

Vaticano

(CATOLIN).- La Santa Sede ha decidido detener la causa de beatificación y canonización del Walter Ciszek, figura conocida por su testimonio de fe durante más de dos décadas de encarcelamiento en la Unión Soviética. La decisión fue comunicada el 9 de abril a través de una carta de Mons. Ronald Bocian, representante de la Liga de Oración que promovía su causa.

Según el comunicado, «el proceso formal de canonización se ha detenido» debido a que la documentación recopilada no respalda el avance del proceso. La decisión llega tras años de estudio por parte de la Santa Sede, que evaluó testimonios, escritos del sacerdote y más de 4.000 documentos procedentes de archivos jesuíticos y rusos desde que en 2012 se autorizó el progreso de la causa.

La diócesis de Allentown, en Pensilvania, confirmó la noticia y reconoció la decepción que puede generar entre los fieles, aunque subrayó que la evaluación se ha realizado conforme a los criterios y normas de la Iglesia, sin que ello implique un juicio negativo sobre la vida o virtudes del sacerdote.

Con esta decisión, Ciszek se convierte en la segunda causa detenida en abril, tras la del obispo argentino Jorge Novak, cuya suspensión tampoco implicó un juicio moral sobre su vida, sino cuestiones relacionadas con procedimientos canónicos.

Walter Ciszek nació en 1904 en Pensilvania, ingresó a la Compañía de Jesús en 1928 y fue ordenado sacerdote en 1937. Tras formarse para celebrar la liturgia en rito ruso, se trasladó a Polonia y posteriormente ingresó clandestinamente en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de ejercer su ministerio entre cristianos perseguidos.

En 1941 fue arrestado por las autoridades soviéticas, acusado de espionaje, y pasó más de veinte años en prisión, incluyendo trabajos forzados cerca del Círculo Polar Ártico. Durante ese tiempo, continuó su labor sacerdotal en secreto, celebrando la Misa y atendiendo espiritualmente a otros prisioneros.

Fue liberado en 1963 tras un intercambio de prisioneros negociado por el presidente John F. Kennedy. A su regreso, escribió obras como Él me guía y Con Dios en Rusia, que se difundieron ampliamente en el ámbito católico.

Ciszek falleció el 8 de diciembre de 1984 en Nueva York y fue declarado siervo de Dios en 1990. Pese a la detención del proceso, la organización que impulsaba su canonización continuará su labor bajo el nombre de “Sociedad Padre Walter J. Ciszek”, con el objetivo de difundir su legado espiritual y promover la devoción a su figura.

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