Cardenal Felipe Arizmendi alerta sobre la dependencia al celular: “Hasta en los sacramentos se pierde el respeto”
– El Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas identificó cinco ámbitos donde el uso excesivo del teléfono afecta la vida de los católicos: desde la familia hasta el confesionario.

imagen referencial. Foto por: Pixabay
(CATOLIN).- El Cardenal Felipe Arizmendi, Obispo Emérito de San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México), advirtió sobre los riesgos del uso desmedido del teléfono celular, señalando que incluso los católicos pueden caer en una dependencia que afecta sus relaciones personales, la vida pastoral e incluso la vivencia de los sacramentos.
En un texto compartido con ACI Prensa, el purpurado de 85 años enumeró cinco espacios concretos en los que esta dependencia se ha hecho evidente:
- Confesionario: Arizmendi relató el caso de una persona que dudó de la validez de su confesión porque el sacerdote estuvo mirando su celular durante todo el tiempo. Aunque el sacramento fue válido, aclaró el Cardenal, criticó la falta de respeto: “La confesión es un momento muy sagrado y los fieles merecen ser escuchados con la mente y el corazón, al estilo de Jesús”.
- Retiros espirituales: En su experiencia, observó que en ocasiones algunos participantes “están más pendientes del celular que de la meditación”.
- Asambleas y reuniones de pastoral: El prelado lamentó que en ciertos encuentros “hay quienes votan sin saber lo que se está decidiendo, u opinan sin tomar en cuenta lo que ya otros expresaron”, distraídos por el teléfono.
- Familias y parejas: Señaló que, en muchos hogares, a la hora de la comida ya no hay diálogo, pues cada quien se concentra en su celular. Situaciones similares, dijo, ocurren entre novios que prefieren pasar largos ratos frente a la pantalla en lugar de compartir la vida.
Pese a estas advertencias, el Cardenal Arizmendi reconoció que el celular puede ser “una ayuda extraordinaria, fruto de la gran capacidad intelectual que Dios ha puesto en nuestras mentes”. No obstante, cuando se convierte en un objeto indispensable para la vida diaria, termina por “atar tanto a las personas que se distancian de los demás y de la realidad”.
Como propuesta, subrayó la importancia de educarse para un uso responsable: “La forma más efectiva de revertir esta tendencia es aprender a ser libres, saber cuándo usar el celular y cuándo no tomarlo en cuenta”.
Finalmente, llamó a reflexionar sobre la atención hacia los demás: “Si oímos a alguien sin escucharlo porque estamos pendientes del celular, esa persona no se sentirá tomada en cuenta. Amar a los demás es también atenderlos a ellos, antes que al celular”.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




