Hungría honra a San Esteban con una cruz de drones y proclama su identidad cristiana en Europa
– Las celebraciones por el primer rey cristiano incluyeron ceremonias religiosas, políticas familiares y un mensaje claro: la fe sigue siendo pilar del futuro nacional.

Cruz con drones en Hungría
(CATOLIN).- El 20 de agosto, Hungría celebró la solemnidad de San Esteban, su primer rey cristiano, con actos religiosos y conmemorativos que culminaron en una imagen de gran simbolismo: cientos de drones iluminaron el cielo sobre el Parlamento formando una gran cruz.
El escritor Rod Dreher, autor de Cómo ser cristiano en una sociedad poscristiana, comentó en redes sociales: “Los drones sobre el parlamento formaron una cruz poniendo fin a las celebraciones nacionales. Hungría es un país cristiano y está orgulloso de ello. Que Dios bendiga y guarde este maravilloso país y su gente”.
El gesto no fue solo un espectáculo visual, sino una expresión de la política de un gobierno que se reconoce abiertamente cristiano. Las medidas impulsadas por el primer ministro Viktor Orbán, especialmente en materia familiar y pronatalista, han permitido en diez años duplicar el número de matrimonios, reducir los divorcios y disminuir a la mitad la cifra de abortos.
Mientras la Unión Europea critica a Hungría por su oposición a la ideología de género y a los programas globalistas, el gobierno mantiene que preservar la identidad cristiana es indispensable para la supervivencia de la nación. “Nosotros, los húngaros, hemos sido una nación de constructores de iglesias durante mil años”, declaró Orbán en 2021, subrayando que hoy son pocas las naciones europeas que pueden decir lo mismo.
La cruz proyectada sobre Budapest, más que un despliegue tecnológico, fue un recordatorio de que para Hungría la fe cristiana no es un vestigio del pasado, sino el fundamento de su presente y su futuro.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




