Un monasterio para mil años: las carmelitas de Fairfield construyen sin clavos ni tecnología moderna
– Desde 2013, las religiosas levantan en Pensilvania un nuevo Carmelo mediante técnicas tradicionales de cantería y madera. El proyecto, valorado en 100 millones de dólares, busca convertirse en un legado para futuras generaciones.

Foto por: fairfieldcarmelites.org
(CATOLIN). – Sin clavos, sin adhesivos industriales y sin cables eléctricos ocultos en sus muros. Así avanza la construcción del nuevo monasterio del Carmelo de Jesús, María y José, una comunidad de carmelitas descalzas de Fairfield, en la diócesis de Harrisburg, que ha optado por métodos de construcción anteriores a la era industrial.
El proyecto comenzó en 2013 y actualmente se encuentra aproximadamente en un 20 por ciento de ejecución. De acuerdo con Catherine Bauer, directora de marketing y desarrollo de la comunidad, todavía podrían ser necesarios entre doce y quince años para concluirlo.
La decisión de construir de esta manera responde a una intención concreta: levantar un edificio pensado para durar siglos. Bauer explica que la comunidad quiere que el monasterio tenga una vida útil de alrededor de mil años.
Construir pensando en las generaciones futuras
Las religiosas consideraron necesario abandonar el antiguo monasterio, construido en la década de 1940, debido a que ya resultaba insuficiente para la comunidad. Para la nueva construcción apostaron por la cantería tradicional y el trabajo de la madera, evitando deliberadamente algunos métodos y materiales habituales de la construcción contemporánea.
La propuesta también contempla soluciones tradicionales para las instalaciones de agua y fontanería.
Aunque el coste inicial es elevado, la comunidad considera que esta estrategia puede reducir las necesidades de mantenimiento a largo plazo. La intención es realizar una inversión importante durante la construcción para evitar que las futuras generaciones tengan que sustituir periódicamente elementos estructurales y sistemas del edificio.
Un proyecto de 100 millones de dólares
El presupuesto estimado del monasterio alcanza los 100 millones de dólares. Hasta el momento, las carmelitas han conseguido reunir alrededor de 22 millones de dólares.
Para afrontar el proyecto, la comunidad también ha procurado reutilizar y recuperar materiales y elementos de otros lugares. Entre ellos se encuentran piedra y madera de procedencia local, además de objetos destinados al espacio litúrgico.
Uno de ellos es un altar de mármol que originalmente perteneció al Seminario de San Carlos Borromeo. El altar fue incorporado al oratorio del monasterio, cuya dedicación tuvo lugar en 2024. En aquella ocasión, el obispo emérito William Gainer, encargado de pronunciar la homilía, recordó que había celebrado allí su primera Misa décadas atrás.
Para Bauer, recuperar este tipo de piezas permite conservar objetos de valor y darles nuevamente un lugar dentro de la vida de la comunidad.
Un monasterio de clausura abierto a los fieles
Aunque las religiosas viven su vocación en clausura, el nuevo monasterio no pretende permanecer completamente aislado de quienes viven en sus alrededores.
La comunidad espera que el lugar pueda convertirse en un punto de encuentro espiritual para los fieles, al que puedan acudir para participar en la Misa, recibir los sacramentos y rezar junto a las hermanas externas.
Bauer describe esta vocación como la de un «faro en la colina», un espacio que pueda ofrecer consuelo, gracia y santidad a quienes se acerquen.
En el centro del proyecto permanece el carisma propio del Carmelo. Según explica la responsable de la comunidad, la misión de las religiosas está especialmente vinculada a la oración por los sacerdotes y por la Iglesia.
El nuevo monasterio, por tanto, no busca únicamente ser una construcción duradera. Para las carmelitas, se trata de levantar una casa destinada a sostener su vida contemplativa y su misión durante generaciones.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




