Presionaron a la madre del atacante de Minneapolis para aceptar su transición de género
– Nuevos informes señalan que fue el padre quien apoyó el proceso, mientras la madre enfrentaba amenazas y fuertes presiones externas

misionera irlandesa Gena Heraty
(CATOLIN).- El caso de Robert “Robin” Westman, autor del ataque contra la iglesia católica de la Anunciación en Minneapolis el pasado 27 de agosto —en el que murieron dos niños, 17 personas resultaron heridas y él mismo se quitó la vida— continúa revelando tensiones familiares y presiones en torno a su identidad de género.
Aunque en un inicio se acusó a su madre, Mary Grace Westman, de haber fomentado la transición de su hijo al presentar en 2020 la solicitud para cambiar legalmente su nombre, nuevos informes apuntan a que fue el padre, James Allen Westman, quien realmente apoyó el proceso. Mary Grace, en cambio, se habría opuesto desde el inicio.
En escritos personales, el atacante mostró un fuerte resentimiento hacia su madre, acusándola de no apoyarlo en su transición y asegurando que sus palabras lo llevaron a odiarse y a desear “matar a tantas personas”. Sin embargo, también expresó arrepentimiento por su decisión de transicionar: «Ojalá nunca me hubiera lavado el cerebro» y «Ojalá fuera una chica; solo sé que no puedo lograr ese cuerpo con la tecnología que tenemos hoy. Además, no puedo permitírmelo».
El periodista independiente Andy Ngo informó, citando a un conocido de la familia, que los padres se habían divorciado por diferencias en la crianza: Mary Grace era conservadora y activista provida, mientras James era más permisivo y apoyó la transición de su hijo. Según la fuente, la madre se encontraba bajo fuerte presión de médicos, profesionales y familiares, quienes la amenazaban con que, si no aceptaba, su hijo se suicidaría.
Los videos descubiertos tras el ataque muestran que Westman compartía mensajes de odio contra el cristianismo, el judaísmo y la religión en general, así como amenazas violentas contra el entonces presidente Donald Trump, además de expresar fascinación por los francotiradores escolares y el deseo de aterrorizar a los niños.
El caso ha puesto de relieve la compleja combinación de presiones familiares, ideologías extremistas y problemas personales no resueltos que marcaron la vida de Westman antes de cometer la masacre.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




