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«Nuestra fe está edificada sobre la sangre de los mártires»: obispo nigeriano recuerda el sacrificio de un seminarista

– Kukah recordó el asesinato de Michael Nnadi, quien durante su cautiverio pidió a sus secuestradores que se arrepintieran y regresaran a Dios. El prelado también advirtió que la Iglesia en África no está a salvo de la secularización que debilitó al catolicismo europeo.

Obispo de Nigeria recuerda a seminarista asesinado tras pedir a sus secuestradores que se arrepintieran

Obispo Mathew Hassan Kukah. Foto por: Diócesis de Sokoto

(CATOLIN). – El obispo de Sokoto, Mathew Hassan Kukah, recordó el martirio del seminarista Michael Nnadi, asesinado en Nigeria en 2020 después de pedir a sus secuestradores que abandonaran sus crímenes y regresaran a Dios.

Secuestrado en un seminario

La noche del 8 de enero de 2020, hombres armados irrumpieron en el Seminario Mayor del Buen Pastor, en Kakau, estado de Kaduna. Durante el ataque fueron secuestrados cuatro seminaristas: Nnadi, de 18 años, y otros tres jóvenes.

Tras las negociaciones y el pago de un rescate, los otros tres fueron liberados. Nnadi, sin embargo, permaneció cautivo.

El 1 de febrero se confirmó su asesinato. Posteriormente, integrantes de la banda detenidos por la policía reconocieron que habían matado al joven porque este les insistía en que debían arrepentirse de sus crímenes y volver a Dios.

«Nuestra fe está edificada sobre la sangre de los mártires»

Kukah ha vuelto a presentar la historia de Nnadi como un ejemplo de valentía cristiana.

Al recordar su martirio, afirmó: «No podemos temerlos porque nuestra fe está edificada sobre la sangre de los mártires».

El funeral del seminarista se celebró el 11 de febrero de 2020 en el seminario. En su memoria, la casa episcopal de Sokoto fue posteriormente denominada Casa Michael Nnadi y se aprobó un memorial en el seminario donde fue enterrado.

Advertencia sobre el futuro de la Iglesia africana

En la misma entrevista, Kukah advirtió que el crecimiento del catolicismo en África no significa que la Iglesia esté protegida frente a la secularización.

«No hay inmunidad para este virus. La única inmunidad es aprender de la historia de los demás», afirmó.

El obispo considera que el acercamiento excesivo de la Iglesia al poder secular contribuyó al debilitamiento de su autoridad moral en Europa y pidió a la Iglesia africana mantener una fe sólida, formar a las nuevas generaciones y no ceder ante el miedo.

Para Kukah, el desafío consiste en consolidar el crecimiento de la Iglesia africana sin repetir los errores que, a su juicio, contribuyeron al debilitamiento del cristianismo en Europa.

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