Canadá confirma que nunca hubo restos de niños indígenas en internados católicos
-Tras tres años de investigaciones, el Gobierno de Canadá concluyó que no existe evidencia de fosas comunes en los internados gestionados por iglesias, desmintiendo así una de las mayores campañas de desprestigio contra la Iglesia Católica.

Pintura de Jesús entregando las llaves a Pedro
(CATOLIN). – Después de tres años de exhaustiva investigación y una inversión superior a los 216 millones de dólares, el Gobierno de Canadá ha confirmado que no existe ninguna evidencia de fosas comunes en los antiguos internados residenciales administrados por iglesias cristianas, en su mayoría católicas. Así lo anunció oficialmente al dar por concluida la labor de la Comisión Nacional Asesora sobre Internados Residenciales, Niños Desaparecidos y Entierros No Marcados.
La pesquisa comenzó tras las denuncias que aseguraban la existencia de cientos de niños indígenas enterrados en fosas comunes, especialmente en el internado de Kamloops, donde se habló de 215 restos humanos. Estas acusaciones, ampliamente difundidas por los medios, provocaron una ola de vandalismo, incendios de cerca de 120 iglesias y un clima de odio contra la Iglesia Católica y sus misioneros.
Incluso el Papa Francisco, movido por los supuestos hallazgos, viajó a Canadá en 2022 en un gesto calificado como penitencial, pidiendo perdón a los pueblos originarios por lo ocurrido en los internados, en un contexto que ahora se demuestra infundado. No obstante, tras intensas búsquedas con radar de penetración terrestre, no se encontró ninguna prueba física que confirmara la versión de las fosas comunes.
A pesar de la contundencia de los resultados, el gobierno canadiense, encabezado en ese tiempo por Justin Trudeau, no ha emitido ninguna disculpa pública hacia la Iglesia, los religiosos involucrados, ni hacia la comunidad católica en general, que sufrió un desprestigio internacional sin precedentes.
Históricamente, los registros señalan que algunos niños sí fallecieron en estos internados, principalmente por enfermedades como la tuberculosis, comunes en esa época, y no por actos deliberados de exterminio. Sin embargo, sectores políticos, activistas y académicos continúan sosteniendo la narrativa de las fosas comunes, pese a la ausencia total de pruebas.
La tensión se mantiene viva en el ámbito académico y social. Recientemente, el historiador británico Lord Biggar fue cancelado en Canadá por atreverse a cuestionar estas versiones oficiales, denunciando una cultura «agresivamente represiva» que manipula la historia de las misiones cristianas y ha justificado actos violentos, como la quema de templos.
El caso deja en evidencia cómo una falsa narrativa, amplificada sin filtros por autoridades y medios, puede manchar irreparablemente la imagen de instituciones y personas, sin que, tras conocerse la verdad, se repare el daño causado.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




