Brasil celebra la beatificación del padre Nazareno Lanciotti, sacerdote asesinado tras denunciar injusticias sociales
– El nuevo beato dedicó casi treinta años a la misión en Brasil, impulsó obras pastorales y sociales, y entregó su vida en defensa de los más vulnerables.

Padre Nazareno Lanciotti
(CATOLIN). – La Iglesia ha incorporado un nuevo mártir a los altares con la beatificación del padre Nazareno Lanciotti, misionero italiano que dedicó gran parte de su vida al servicio pastoral en Brasil y que murió en 2001 tras años de compromiso con la defensa de la dignidad humana en una región marcada por profundas problemáticas sociales.
La ceremonia tuvo lugar en Jauru, localidad donde el sacerdote desarrolló la mayor parte de su ministerio. La celebración fue presidida por el cardenal João Braz de Aviz.
Durante la homilía, el purpurado destacó que la vida del nuevo beato fue expresión concreta de fidelidad al Evangelio y respuesta generosa a la llamada de Dios, que lo llevó a dejar Italia para dedicarse a la misión.
Nacido en Roma el 3 de marzo de 1940 dentro de una familia cristiana, Nazareno Lanciotti recibió la ordenación sacerdotal en 1966. Después de varios años de servicio pastoral en Italia, conoció la iniciativa misionera conocida como Operación Mato Grosso y decidió trasladarse a Brasil con autorización de su obispo.
Desde 1972 estableció su misión en Jauru, cerca de la frontera con Bolivia, donde permaneció hasta el final de su vida.
Su trabajo evangelizador estuvo acompañado de numerosas iniciativas sociales orientadas a mejorar las condiciones de vida de la población. Entre ellas impulsó la creación del Asilo Corazón Inmaculado de María, promovió la construcción de un hospital, abrió espacios de catequesis para niños y desarrolló la parroquia de Nuestra Señora del Pilar como centro de vida cristiana para la región.
También colaboró en la formación sacerdotal mediante la fundación de un seminario menor y asumió responsabilidades dentro del Movimiento Sacerdotal Mariano, llegando a desempeñarse como responsable nacional en Brasil.
Una de las características más recordadas de su ministerio fue su compromiso frente a diversas formas de injusticia. El sacerdote denunció situaciones relacionadas con la explotación de menores, la prostitución infantil y actividades ligadas al narcotráfico en una zona especialmente vulnerable por su ubicación fronteriza.
Ese compromiso pastoral generó oposición.
La noche del 11 de febrero de 2001, mientras compartía la cena con colaboradores en su residencia, dos hombres encapuchados ingresaron al lugar y le dispararon. Permaneció hospitalizado durante varios días hasta fallecer el 22 de febrero de ese año, a los 61 años.
Con el reconocimiento de su muerte como testimonio de fidelidad cristiana, la Iglesia lo presenta ahora como mártir y ejemplo para los fieles.
Durante la celebración, el cardenal Braz de Aviz señaló que el nuevo beato representa un testimonio actual de cómo la fe puede convertirse en una fuerza transformadora incluso en contextos marcados por la violencia, la pobreza y la injusticia.
Asimismo, recordó algunos llamados recientes del Papa León XIV, especialmente en torno a la comunión eclesial y la construcción de la paz.
Al concluir la ceremonia, se destacó que la comunidad de Jauru y toda la Iglesia reciben ahora una herencia espiritual marcada por el espíritu misionero, el amor a la Eucaristía y la valentía de defender la dignidad humana aun en medio de circunstancias adversas.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




