Tercer atentado contra una estatua de la Virgen en Bretaña reaviva la alarma por ataques a iglesias en Francia
– Marine Le Pen denuncia la inacción de las autoridades ante la creciente violencia contra templos católicos

Virgen en la basílica de Notre-Dame de Bon Secours
(CATOLIN).- El pasado 8 de septiembre, tras la misa por la Natividad de María, la estatua de la Virgen en la basílica de Notre-Dame de Bon Secours, en Guingamp (Bretaña), fue incendiada de manera deliberada. Este ataque constituye el tercer atentado contra la misma imagen en apenas una década, lo que ha generado gran inquietud entre los fieles locales.
La líder política Marine Le Pen reaccionó en su cuenta de X denunciando el aumento de agresiones contra templos católicos en Francia, acompañando su mensaje con la fotografía de la estatua calcinada. “Apenas un mes después del incendio criminal que afectó a la iglesia de Notre-Dame-des-Champs en París, un nuevo acto de vandalismo profana una iglesia en Bretaña”, escribió la presidenta de Agrupación Nacional.
Le Pen calificó estos ataques como “inaceptables” y criticó la pasividad de los poderes públicos para proteger los lugares de culto, así como el silencio de dirigentes de izquierda y extrema izquierda frente a lo que describió como una “violencia exponencial dirigida contra los católicos”.
Un problema que se agrava
El incendio al que se refirió Le Pen ocurrió en julio en Notre-Dame-des-Champs, en el distrito VI de París. El fuego, de origen criminal, provocó daños graves y encendió las alarmas sobre la seguridad de los templos en la capital francesa.
Estos hechos se enmarcan en un contexto más amplio: cada año se registran en Francia cientos de ataques contra iglesias, que incluyen grafitis, profanaciones y robos. Según datos de la Agencia Católica de Noticias (ACN), en 2024 se produjeron 820 robos en templos de todo el país. Sin embargo, muchos de estos incidentes pasan desapercibidos en la agenda mediática.
Una ola de profanaciones en Europa
La situación en Francia refleja una tendencia más amplia en Europa. En España, el llamado “agosto negro” dejó siete templos profanados o vandalizados en un solo mes. Para Le Pen, estos ataques son señal de una violencia creciente contra la fe católica en el continente, a la que se suma la indiferencia de las autoridades y partidos progresistas.
La quema de la estatua en Guingamp, tercera en diez años, se convierte así en símbolo de un fenómeno que no solo afecta al patrimonio religioso, sino que pone en riesgo la libertad de culto de millones de creyentes.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




