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Müller afirma que la obra teológica de Benedicto XVI es un legado decisivo para las futuras generaciones

– En una Misa en San Pedro por el tercer aniversario de su fallecimiento, el cardenal Müller recordó a Benedicto XVI como «cooperador de la verdad» y uno de los grandes teólogos en la Cátedra de Pedro.

Muller afirma que la obra teologica de Benedicto XVI es un legado decisivo para las futuras generaciones

Cardenal Müller en el tercer aniversario de Benedicto XVI. Foto por: Screenshot YT

Por: CATOLIN

(CATOLIN).- En la víspera del tercer aniversario de la muerte de Benedicto XVI, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidió el 30 de diciembre una Misa solemne en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro. Concelebraron varios sacerdotes y estuvo presente el padre Federico Lombardi, presidente de la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger–Benedicto XVI. Durante la celebración, Müller subrayó que Joseph Ratzinger fue «uno de los más grandes teólogos en la Cátedra de Pedro», un «cooperador de la verdad» y que «no es una persona del pasado», sino un miembro vivo del Cuerpo de Cristo, uno en el cielo y en la tierra.

El purpurado recordó su trayectoria como profesor, perito del Concilio Vaticano II, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe junto a san Juan Pablo II y Papa entre 2005 y 2013, hasta su histórica renuncia y retiro al monasterio Mater Ecclesiae, donde falleció el 31 de diciembre de 2022 a los 95 años. Destacó su «altísima diligencia», su precisión intelectual y su fidelidad al Evangelio en el servicio al Magisterio.

Müller afirmó que la Opera Omnia de Benedicto XVI —un proyecto de 16 volúmenes que reúne entre 25.000 y 30.000 páginas— es «un don para toda la Iglesia y para las generaciones futuras». Recordó la humildad del Papa emérito cuando, al conocer la magnitud de la obra, preguntó quién leería tanto material. Como introducción esencial a su pensamiento, el cardenal recomendó los tres volúmenes de Jesús de Nazaret, publicados bajo el nombre personal de Joseph Ratzinger para distinguir su autoridad teológica de la papal.

En su homilía, Müller abordó uno de los ejes del pensamiento de Benedicto XVI: la relación entre fe y razón. Señaló que no existe contradicción entre la verdad revelada y el conocimiento científico o filosófico, pues la fe se fundamenta en la Palabra de Dios. Recordó también el diálogo del Papa emérito con Jürgen Habermas, convencidos ambos de que creyentes y no creyentes pueden colaborar para evitar que la modernidad caiga en el antihumanismo, el transhumanismo y el nihilismo.

El cardenal resaltó que, para Ratzinger, el cristianismo no es una teoría ni una ideología, sino un encuentro personal con Jesucristo, que es la Verdad, y que la Iglesia no es una ONG, sino la comunidad de discípulos que dan testimonio de la gloria del Hijo. Durante la celebración, Müller evocó asimismo al papa León XIV, destacando la continuidad espiritual entre ambos pontífices en torno a san Agustín y la centralidad de Cristo.

Finalmente, Müller afirmó que Benedicto XVI «no está lejos de nosotros», porque la liturgia terrena participa de la liturgia celestial, en la que el Papa emérito se une a la Iglesia para adorar y glorificar a Dios por toda la eternidad.



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