León XIV advierte en Camerún contra mezclar la fe católica con creencias esotéricas con fines políticos
– El Pontífice denuncia en Bamenda el sincretismo religioso y a “los señores de la guerra” en una región marcada por violencia, desplazamientos y crisis social

León XIV advierte en Camerún. Foto por: Captura de Pantalla de Vatican News
(CATOLIN).- El Papa León XIV advirtió en Bamenda, Camerún, sobre el peligro de mezclar la fe católica con creencias esotéricas y gnósticas “con fines políticos y económicos”, durante la homilía de la Misa por la Paz y la Justicia celebrada ante más de veinte mil fieles.
La declaración se dio en el marco de su visita a la región noroeste del país, afectada por la crisis anglófona iniciada en 2017, un conflicto separatista que ha dejado miles de muertos, desplazados, incendios de aldeas, secuestros y el cierre de escuelas. La advertencia del Papa retoma también las denuncias de los obispos cameruneses sobre la incompatibilidad entre la fe cristiana y corrientes sincréticas de tipo panteísta, hechicero y naturalista.
Durante la jornada, el Pontífice viajó desde Yaundé hasta Bamenda, donde participó en un encuentro por la paz en la Catedral de San José. Ahí se reunió con fieles católicos, líderes tradicionales, representantes de la Iglesia presbiteriana y miembros de la comunidad islámica, presentándose como “peregrino de paz y de unidad” en una tierra que describió como “ensangrentada, pero fértil”.
El encuentro incluyó testimonios que reflejan el impacto del conflicto. Denis Salo relató cómo tuvo que huir con su familia en 2017 tras ataques y asesinatos en su comunidad. El líder tradicional Fon Fru Asaah Angwafor IV destacó el papel histórico de los jefes tradicionales y mencionó el estudio sobre la poligamia impulsado por obispos africanos. El pastor presbiteriano Fonki Samuel Forba calificó la crisis como “olvidada”, mientras que el imán Mohamad Abubakar recordó ataques contra comunidades musulmanas, subrayando que el conflicto no ha derivado en una guerra religiosa.
También dio su testimonio la religiosa Carine Tangiri Mangu, quien fue secuestrada junto a otra monja y permaneció tres días retenida en la selva, donde sobrevivieron rezando el rosario hasta su liberación.
Tras escuchar estos relatos, el Papa denunció con firmeza a “los señores de la guerra”, señalando que destruyen en un instante lo que requiere toda una vida reconstruir, y criticó el uso de recursos para la guerra en lugar de destinarlos a sanar, educar y levantar a los pueblos. Calificó esta situación como “una distorsión de la creación de Dios” que exige una conversión profunda.
En su mensaje, también advirtió contra quienes manipulan la religión para intereses militares, económicos o políticos, afirmando que esto arrastra lo sagrado hacia lo más degradado.
Durante la Misa, el Pontífice describió las múltiples problemáticas que afectan al país: pobreza agravada por la crisis alimentaria, corrupción en distintos niveles, dificultades en educación y salud, y una fuerte migración juvenil. A esto añadió la influencia externa de actores que buscan explotar los recursos africanos.
En este contexto, subrayó la necesidad de obedecer a Dios antes que a los hombres y llamó a una fe auténtica, alertando explícitamente contra el sincretismo: evitar caminos que mezclan la fe católica con otras creencias que, en muchos casos, responden a intereses de poder o económicos.
El Papa insistió en la urgencia de la conversión y reconstrucción social, afirmando que “el cambio es hoy, no mañana”, e invitó a construir una sociedad basada en la paz y la reconciliación.
La jornada concluyó con la liberación de palomas como símbolo de paz y el llamado del Pontífice a ser “obreros portadores de paz”. Posteriormente, regresó a Yaundé, cerrando una de las etapas más exigentes de su viaje apostólico en África.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




