Obispo de Amberes reafirma intención de ordenar hombres casados antes de 2028
– Johan Bonny asegura contar con apoyos discretos entre obispos europeos y justifica la medida por la falta de vocaciones en su diócesis

Obispo de Amberes, Johan Bonny.
(CATOLIN).- El obispo de Amberes, Johan Bonny, ha confirmado públicamente que mantiene su intención de ordenar sacerdotes a hombres casados en su diócesis antes del año 2028, una propuesta que —afirma— responde a una necesidad pastoral urgente y que espera sea respaldada por el Vaticano.
En entrevista con katholisch.de, el prelado explicó que esta iniciativa, ya expuesta en una carta pastoral publicada a mediados de marzo, ha generado repercusión internacional. En dicho documento, Bonny sostiene que el debate ya no es si la Iglesia puede ordenar hombres casados, sino cuándo y quién lo hará, considerando que cualquier retraso sería injustificado.
El obispo fundamenta su postura en la situación actual de su diócesis. Mientras que en la década de 1960 Amberes contaba con cerca de 1,500 sacerdotes en activo y varios centenares jubilados, hoy dispone de menos de cien, de los cuales aproximadamente la mitad son extranjeros. Además, señala que existen regiones enteras sin sacerdotes menores de 75 años.
Ante este panorama, Bonny argumenta que los presbíteros disponibles están sobrecargados de tareas administrativas, lo que limita su labor pastoral. Por ello, considera que la ordenación de hombres casados ha dejado de ser una cuestión teórica o teológica para convertirse en una necesidad práctica.
El obispo también vincula su propuesta al proceso sinodal. Reconoce que inicialmente se mostró escéptico, pero tras releer el documento final de la Asamblea General del Sínodo durante la Navidad, decidió asumir lo que interpreta como un llamado a actuar en la fase de implementación. A su juicio, ya no se trata de reflexionar, sino de tomar decisiones concretas.
Sobre el respaldo a su postura, Bonny asegura que conoce a numerosos obispos, especialmente de Europa occidental, que comparten su opinión, aunque no menciona nombres. Afirma que en Roma existe conocimiento de estas posturas y que el tema ha sido discutido durante décadas en el Vaticano.
El prelado, quien trabajó once años en la Santa Sede entre 1997 y 2008 en el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, sostiene que su experiencia le permite comprender las distintas sensibilidades dentro de la Curia y confiar en que su iniciativa no será bloqueada sin consideración.
Respecto a una posible negativa del Vaticano, Bonny se muestra prudente. Señala que la decisión final corresponde al Papa, pero insiste en que el elemento esencial es el sacramento del orden y no el estado civil del candidato, recordando que en la tradición de la Iglesia existen precedentes de sacerdotes casados.
Además, su carta pastoral propone la creación de un nuevo ministerio eclesial abierto tanto a hombres como a mujeres. Este no implicaría ordenación, sino un rito público con elementos litúrgicos, en el que el obispo entregaría símbolos como la Biblia y formularía compromisos vinculados a la misión de la Iglesia.
Finalmente, Bonny reconoce que la ordenación de mujeres es una cuestión distinta que deberá abordarse en el futuro, pero subraya que, ante la situación actual, considera necesario ofrecer alternativas concretas para la vida pastoral de la Iglesia.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




