Compartir

“No vengo como funcionario, sino a acompañar”: padre Rafael Gutiérrez inicia su ministerio en la parroquia Emperatriz de Américas

– La parroquia de Santa María de Guadalupe, Emperatriz de América, celebró la llegada de su nuevo párroco en una misa marcada por un llamado a vivir la sabiduría de Dios y a fortalecer la vida comunitaria

No vengo como funcionario sino a acompanar padre Rafael Gutierrez inicia su ministerio en la parroquia Emperatriz de Americas

Misa de bienvenida del Pbro. Rafael Gutiérrez Zapata. Foto por: Captura Arquidiócesis de Xalapa

(CATOLIN).-El pasado 11 de febrero, en Xalapa, Veracruz, se llevó a cabo la Santa Misa de toma de posesión del presbítero Rafael Gutiérrez Zapata como nuevo párroco de la parroquia de Santa María de Guadalupe, Emperatriz de América, celebración que fue presidida por monseñor Jorge Carlos Patrón, arzobispo de Xalapa.

Durante el mensaje previo al inicio de la Eucaristía, monseñor Patrón expresó su alegría por el momento que vivía la comunidad, destacando que la celebración era una manifestación viva de familia e Iglesia. Señaló la presencia de sacerdotes del decanato, del presbiterio de Xalapa, de religiosas consagradas, así como de familias provenientes de distintas comunidades, entre ellas Las Américas, Coatepec, Ordaz y otras localidades, reunidas en torno a Jesucristo, Buen Pastor.

El arzobispo recordó que cuando un sacerdote inicia su ministerio en una comunidad, Cristo mismo se hace presente como pastor y sacerdote. Por ello, indicó que la Eucaristía estaba dedicada a todos los sacerdotes de la arquidiócesis, tanto vivos como difuntos, y de manera especial al padre Rafael. Asimismo, pidió oraciones por el seminario y por la vida consagrada.

En el marco de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, celebrada el 11 de febrero, monseñor Patrón destacó que la misa fue ofrecida por los enfermos, anunciando que durante la semana se visitarían personas enfermas para llevarles el mensaje de oración y la bendición recibida al final de la celebración.

Durante la homilía, el arzobispo reflexionó sobre la sabiduría a partir del pasaje bíblico de Salomón y la reina de Sabá, señalando que la verdadera sabiduría no consiste en títulos, prestigio o éxito material, sino en vivir conforme a los planes, deseos y sueños de Dios. Recordó que este don se recibe desde el Bautismo y se fortalece en la Confirmación, por lo que todos los fieles están llamados a vivir como sabios según Dios.

Monseñor Patrón destacó el testimonio de niños, monaguillos, jóvenes, adultos y personas mayores que participan activamente en la vida parroquial, como ejemplo de esa sabiduría vivida en comunidad. Subrayó que la misión del sacerdote es recordar constantemente a los fieles la importancia de vivir según el Evangelio, a través de la predicación, los sacramentos, el acompañamiento pastoral y el servicio en los distintos grupos y movimientos.

Advirtió que el primer signo de la pérdida de la sabiduría es descuidar el corazón, permitiendo que preocupaciones y actitudes contrarias a Dios influyan en la vida personal, dando paso a la mentira, la corrupción, el rencor y otras conductas negativas. Señaló que los males no se solucionan únicamente con cambios externos, sino con la conversión interior.

En este contexto, reconoció los más de 40 años de sacerdocio del padre Rafael, destacando su servicio como formador y su paso por comunidades como Jilotepec, Naolinco, Alto Lucero y Coatepec, donde ha buscado transmitir la sabiduría de Dios. Exhortó a cuidar especialmente a niños y jóvenes para que no pierdan este don en etapas como la adolescencia y la juventud.

Al final de la celebración, el padre Rafael Gutiérrez dirigió sus primeras palabras como párroco, agradeciendo a la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de América, al consejo parroquial encabezado por Lupita y Omar, así como a Nicola María y Roberto, por su acogida. También expresó su gratitud a los sacerdotes presentes, al decano y al arzobispo.

El nuevo párroco señaló que llega con el propósito de no ser un funcionario, sino un acompañante cercano, dispuesto a caminar con la comunidad, compartir sus sueños y servir como instrumento de Dios. Recordó que, desde la identidad bautismal, todos forman parte de un mismo pueblo que pertenece al Señor, más allá de diferencias culturales o geográficas.

Finalmente, agradeció a las comunidades donde anteriormente sirvió y manifestó su compromiso de ejercer su ministerio desde la cercanía, el servicio y la fraternidad, confiando su nueva encomienda pastoral a Dios.

Etiqueta

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *