❝La masonería sigue siendo pecado grave❞: obispo Joseph Strickland
– El obispo Joseph Strickland recuerda con firmeza la incompatibilidad entre la fe católica y la pertenencia a logias masónicas

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(CATOLIN). – En un contexto donde algunos sectores eclesiales promueven el diálogo indiscriminado con toda ideología, incluso con aquellas históricamente contrarias a la fe católica, el obispo Joseph Strickland ha reiterado una enseñanza constante de la Iglesia: la masonería es incompatible con el cristianismo y constituye un pecado grave.
A pesar de haber sido cesado por el Vaticano, Strickland mantiene su voz profética. Citando la Segunda Carta a los Corintios —“¿Qué comunión puede haber entre la luz y las tinieblas?” (2 Cor 6,14)—, el prelado reafirmó que no se puede ser masón y católico al mismo tiempo, sin incurrir en grave contradicción espiritual y moral.
Una condena constante
Desde la bula In Eminenti de Clemente XII (1738), hasta la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 1983, aprobada por san Juan Pablo II, la Iglesia ha condenado de forma clara y constante a la masonería. Las razones doctrinales son contundentes: esta organización sostiene una visión naturalista, relativista e indiferente a la verdad revelada, opuesta al señorío exclusivo de Jesucristo.
¿Una simple sociedad filantrópica?
Frente a quienes minimizan hoy el peligro masónico, considerándola una mera sociedad de beneficencia, Strickland responde: “La caridad sin verdad no es caridad”. Denuncia que los ritos secretos, los juramentos ambiguos y la negación del dogma siguen vigentes, más allá de sus acciones externas.
El ejemplo de san Maximiliano Kolbe
El obispo también recordó el ejemplo de san Maximiliano Kolbe, quien en 1917 presenció una manifestación masónica frente al Vaticano, con pancartas ofensivas contra el Papa. Su respuesta no fue el silencio, sino la fundación de la Milicia de la Inmaculada, una obra de evangelización especialmente dirigida a la conversión de los masones.
Kolbe escribió: “La Inmaculada sola ha recibido de Dios la promesa de victoria sobre Satanás”. Strickland subraya que su lucha no fue por odio, sino por amor a la verdad y al alma de cada hombre.
Para los católicos masones: conversión
Strickland también ofreció una respuesta pastoral clara: quien sea católico y masón debe abandonar la logia, confesarse y buscar la reconciliación con Dios. La pertenencia masónica impide recibir la Sagrada Comunión y debe ser tratada con seriedad espiritual.
Una advertencia por amor
“Esto no es dureza, sino amor”, aseguró el obispo estadounidense. Amor que advierte. Amor que protege. La Iglesia no condena a las personas, sino a las estructuras que promueven el error. Y el verdadero amor, insiste Strickland, no puede callar ante el veneno espiritual.
“No se puede servir a dos señores” —concluye—. Quien pertenece a Cristo, no puede tener comunión con quienes niegan su divinidad.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




