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“La primera palabra que sale de mis labios es gracias”: padre Fabián en su llegada a la parroquia de la Asunción en Teocelo

– Durante la misa del 10 de febrero de 2026, el nuevo párroco de la Asunción expresó su gratitud a Dios, a su familia y a la comunidad, mientras el obispo de Xalapa exhortó a buscar el “bien mayor”

La primera palabra que sale de mis labios es gracias padre Fabian en su llegada a la parroquia de la Asuncion en Teocelo

Misa de bienvenida del Pbro. Fabián Pedraza. Foto por: Captura Arquidiócesis de Xalapa

(CATOLIN).- Este 10 de febrero de 2026 se llevó a cabo la misa de toma de posesión del padre Fabián Morales Pedraza como nuevo párroco de la parroquia de la Asunción, en Teocelo, Veracruz. Durante la celebración, monseñor Jorge Carlos Patrón, obispo de Xalapa, pronunció la homilía en la que reflexionó sobre el sentido del ministerio sacerdotal y la misión pastoral en la comunidad.

En su mensaje, el obispo señaló que el nombramiento del padre Fabián es fruto de un don que Dios concede a su pueblo, al regalarle “buenos pastores” surgidos de las familias, parroquias y comunidades. Subrayó que el sacerdote ha sido enviado “para el bien pastoral, humano y espiritual” de toda la comunidad parroquial.

Monseñor Patrón recordó el pasaje evangélico en el que se describe a Jesús “haciendo el bien” y afirmó que esa es la misión principal del nuevo párroco: servir a todos, pensar en toda la parroquia y trabajar por su crecimiento integral. Asimismo, hizo referencia al ejemplo del rey Salomón, quien pedía sabiduría pensando en todo el pueblo, invitando al padre Fabián a actuar siempre con esa misma actitud.

El obispo explicó que el ministerio del buen pastor consiste en ayudar a descubrir el “bien mayor”, que es el Evangelio y los bienes de Dios, por encima de las costumbres, tradiciones y hábitos humanos. Señaló que, aunque las tradiciones son valiosas, necesitan ser iluminadas por la Palabra de Dios para transformarse en hábitos evangélicos y en un verdadero seguimiento de Jesucristo.

En ese sentido, destacó la importancia de que las comunidades se mantengan abiertas a la conversión, con humildad, valentía y gratitud, dispuestas a aprender del Evangelio y a compartirlo más allá de la sede parroquial, en las familias y en los distintos lugares de la comunidad.

También recordó que la patrona, la Virgen de la Asunción, invita a mirar al “bien mayor”, que es el cielo y la vida eterna, y a construir el Reino de Dios desde ahora mediante decisiones y modos de vida distintos a los del mundo. Finalmente, encomendó el ministerio del padre Fabián a la intercesión de la Virgen María y llamó a la comunidad a caminar unida como discípulos misioneros de Jesucristo.

Al término de la homilía, el padre Fabián Morales Pedraza dirigió sus primeras palabras como nuevo párroco, expresando que la primera palabra que debía pronunciar era “gracias”, destacando que la gratitud es un don de Dios.

En primer lugar, agradeció públicamente al padre Hugo Gasperín por el trabajo pastoral realizado en la parroquia y pidió bendiciones para su nueva encomienda. Posteriormente, expresó su gratitud a sus padres por la vida, la formación y el apoyo recibido, recordando que ellos le dieron su bendición cuando decidió dedicarse plenamente al ministerio sacerdotal.

Asimismo, agradeció al arzobispo y a sus hermanos sacerdotes, a quienes reconoció como su familia, destacando la cercanía y el acompañamiento recibidos desde sus primeros años de formación. También expresó su reconocimiento a las personas que han caminado con él durante 23 años de vida sacerdotal, así como a la parroquia de San Marcos Evangelista, por su acogida y fraternidad.

Dirigiéndose a la comunidad de la Asunción, el padre Fabián manifestó su deseo de que su estancia sea “agradable”, basada en la concordia, el encuentro con Jesucristo y la oración mutua entre pastor y fieles. Invitó a que la iglesia, la catequesis, los retiros y la Eucaristía sean experiencias gratas, donde las personas se sientan en casa y en familia.

Finalmente, aseguró que procurará realizar cada servicio con alegría, desde los más cotidianos hasta los extraordinarios, agradeciendo a Dios al final de cada jornada por poder servir a la comunidad de Teocelo. Concluyó su mensaje pidiendo que la relación entre sacerdote y fieles sea una experiencia de fe, amor, esperanza y paz, para gloria de Dios y salvación de todos.

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