Empleados de la Santa Sede denuncian desconfianza, falta de reconocimiento y maltrato
– La encuesta fue realizada por la por la Asociación de Empleados Laicos del Vaticano (ADLV).

imagen referencial del vaticano
Por: Alejandra Villegas
(CATOLIN).- A través de una encuesta realizada entre empleados del Vaticano fue revelado un clima laboral marcado por la desconfianza hacia la dirección, la falta de reconocimiento profesional y denuncias de maltrato. Dicho sondeo, realizado por la Asociación de Empleados Laicos del Vaticano (ADLV), muestra una fuerte desconexión entre trabajadores y superiores, escasa transparencia en los nombramientos y graves problemas de comunicación.
Con base a la ADLV, la encuesta representa a los 4.200 trabajadores laicos que presta servicios en la Santa Sede, de las cuales el 80 % son miembros de la ADLV.
El 73,9 % de los encuestados afirma percibir un claro distanciamiento entre la jerarquía y el personal, frente a un 12,8 % que se declara satisfecho con la relación.
El 71,6 % considera que los superiores no han sido seleccionados con criterios de transparencia ni mediante un recorrido curricular claro. Por su parte, el 26 % asegura que no es posible mantener un diálogo libre y sincero con sus responsables directos, lo que evidencia un grave problema de comunicación en la estructura organizativa vaticana.
Cabe señalar que más del 56 % afirma haber sufrido injusticias o comportamientos vejatorios, y más del 70 % percibe favoritismos, inseguridad en la protección de derechos y bloqueo en la progresión profesional. La mayoría considera negativas las reformas laborales de la última década, que han supuesto recortes salariales y menos oportunidades de desarrollo.
El sondeo también refleja un amplio malestar por el escaso reconocimiento del mérito, la iniciativa y la experiencia, además del bloqueo en la carrera profesional y la supresión del bienio salarial, medida adoptada en 2021 para reducir el déficit de la Santa Sede. Las reformas laborales de la última década son valoradas negativamente por la mayoría, que considera insuficiente la inversión en formación.
Aunque se reconocen algunos avances recientes en medidas de conciliación familiar aprobadas por el Papa León XIV, los empleados reclaman una representación oficial efectiva, mayor diálogo y respeto a su dignidad.
La llegada del nuevo Pontífice ha generado expectativas de cambio, respaldadas por algunos gestos iniciales, mientras se aguardan respuestas más claras por parte de las autoridades económicas del Vaticano.
Por su parte, la Secretaría para la Economía, de la que depende directamente la Oficina de Recursos Humanos de la Santa Sede, no ha dado comentarios al respecto.

Ale Villegas es jefa de redacción en CATOLIN, Licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana (UV) y en Geografía por la Universidad Veracruzana.




