Hoy 25 de febrero celebramos: al Beato Sebastián de Aparicio, patrono de transportistas y viajeros
– El religioso franciscano, considerado el primer charro de América, yace incorrupto en la Iglesia de San Francisco

El cuerpo del beato Sebastián de Aparicio.
(CATOLIN).- Cada 25 de febrero la Iglesia celebra al Beato Sebastián de Aparicio (1502-1600), reconocido como patrono de charros, transportistas y viajeros, y considerado el primer charro de América. Su cuerpo incorrupto se conserva en una urna en la Iglesia de San Francisco, en la capital poblana.
Nacido el 20 de enero de 1502 en Gudiña, provincia de Orense, España, fue pastor de ovejas antes de partir hacia la Nueva España. Tras la caída de México Tenochtitlan en 1521, el desarrollo minero se volvió prioritario. Más allá del oro y la plata, eran necesarios hierro, cobre, estaño y mercurio para el crecimiento urbano. Minas como las de Taxco y Zacatecas impulsaron esta expansión.
Ante la necesidad de transporte y para aliviar la carga de los indígenas, Sebastián comenzó a fabricar carretas tiradas por bestias y abrió caminos, considerados los primeros en el actual territorio mexicano. Durante nueve años enseñó a los indígenas el uso de la yunta y el azadón. Establecido en Puebla desde 1533, hizo fortuna domesticando animales y fabricando ruedas para carretas. Más tarde trabajó como carretero en la Ciudad de México, adquirió una hacienda y fue dueño de una mina en Zacatecas, además de tres haciendas.
Con visión empresarial, impulsó rutas que conectaban México con Puebla, Xalapa y Veracruz, y desde 1546 trabajó el camino hacia Zacatecas, pese al peligro por la presencia de tribus chichimecas. Sin embargo, en 1552 vendió sus carros y comenzó a dedicarse a obras de caridad.
Se casó a los 60 años y enviudó; en 1565 contrajo matrimonio con María Esteban, en Azcapotzalco, donde fundó el primer colegio de agricultores de la zona. Tras enviudar nuevamente, ingresó a los 70 años como hermano lego en la Provincia del Santo Evangelio de los franciscanos en la Ciudad de México. Sirvió en Tecali y Puebla, recolectando donativos en carreta para los pobres y el convento. En 1572 cedió sus propiedades a las religiosas de Santa Clara y en 1573 tomó el hábito en el convento de San Francisco; un año después profesó sus votos.
Murió en Puebla el 25 de febrero de 1600, a los 98 años. Sus restos fueron exhumados cuatro días después. Entre el 2 y el 13 de mayo de 1768, el Papa Clemente XIII reconoció la heroicidad de sus virtudes y lo declaró Venerable. El 17 de mayo de 1789 fue beatificado por el Papa Pío VI.
Durante el proceso de beatificación, al abrir su sepultura se descubrió la ausencia del cráneo. Según consta en las Memorias del Primer Encuentro sobre los Procesos de Beatificación y Canonización de la Arquidiócesis Primada de México (1998), un fraile devoto lo había sustraído y llevado a su celda en el siglo XVIII.
Al cumplirse 400 años de su fallecimiento, una delegación española llevó a México una reliquia suya: su sombrero, en el marco del inicio de la remodelación del atrio del ex convento de San Francisco en la Ciudad de México, durante el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas.
Por su relación con los caminos y el transporte, es invocado por quienes prestan servicio a pasajeros y por quienes encomiendan su vida a la pericia del conductor. No es raro encontrar su estampa en taxis, autobuses, peseros o el Metro.
La red carretera de México —365,119 kilómetros por donde transitan 2,700 millones de personas y 620 millones de toneladas de carga, equivalentes al 98% de los pasajeros y al 60% del tonelaje total del país— refleja la dimensión del sector que lo reconoce como patrono.

CEO de CATOLIN, Lic. en comunicación por la Universidad Anáhuac Veracruz Campus Xalapa, Mtro. en Mercadotecnia por la Universidad de Xalapa, Fotógrafo y rapero católico.




