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Diócesis de St. Cloud (EU) reducirá 64% de sus parroquias ante caída de fieles y sacerdotes

– El plan contempla pasar de 131 a 48 parroquias en Minnesota, en medio de una disminución sostenida de católicos y vocaciones

Diocesis de St. Cloud EU reducira 64 de sus parroquias ante caida de fieles y sacerdotes

Catedral de Santa María (St. Cloud). Foto por: Wikipedia

(CATOLIN).– La Diócesis de St. Cloud, en Minnesota (Estados Unidos), llevará a cabo una drástica reducción de su estructura parroquial como consecuencia del descenso en el número de fieles y sacerdotes, una situación que refleja una tendencia más amplia en el mundo occidental.

De acuerdo con el plan diocesano, que surge tras diversas reuniones con las partes implicadas, el número de parroquias pasará de 131 a 48, lo que supone la desaparición del 64 % de ellas. Aunque muchos templos permanecerán abiertos, sus actividades serán menos frecuentes.

La diócesis abarca un territorio de aproximadamente 30 mil kilómetros cuadrados, extendiéndose hasta la frontera con Dakota del Sur, con una superficie ocho veces mayor que la archidiócesis de Madrid. En cuanto a su población católica, alcanzó su punto máximo en 1980 con unos 154 mil fieles, pero actualmente ha descendido a 110 mil. Además, el porcentaje de católicos respecto a la población total ha caído del 42 % al 19 %.

El número de sacerdotes también ha disminuido de forma significativa. Mientras que en la década de 1960 había alrededor de 189 sacerdotes diocesanos, hoy quedan solo 81, muchos de ellos de edad avanzada. Los sacerdotes religiosos han experimentado un descenso similar.

Esta combinación de factores —dispersión geográfica, menos fieles y menos sacerdotes— ha llevado a la diócesis a tomar esta decisión. Sin embargo, el cambio implicará una reducción en la frecuencia de las misas. “Actualmente, nuestras 131 parroquias celebran misa todos los fines de semana”, explicó Brenda Kresky, directora de planificación pastoral, al Minnesota Star Tribune. “Vamos a reducir la frecuencia en aproximadamente un tercio y les diremos que, aunque una iglesia permanezca abierta, puede que no haya misa los fines de semana”.

El impacto en las comunidades locales será considerable. Muchos fieles tendrán que desplazarse a otras localidades para asistir a misa, lo que afectará el sentido de comunidad. “Esto es devastador para nosotros”, expresó Carly Serbus, parroquiana de Santa Ana en Kimball, una de las iglesias que probablemente se verá afectada. “Está destrozando el corazón de nuestra comunidad”.

Este caso se enmarca en un fenómeno más amplio que afecta a diversas diócesis en Estados Unidos, Canadá, Europa e Hispanoamérica, donde la disminución de fieles y vocaciones está obligando a reorganizar las estructuras parroquiales. En países como España, especialmente en zonas rurales, ya se observan situaciones similares, con sacerdotes a cargo de múltiples parroquias.

A pesar de estas reorganizaciones, se advierte que estas medidas no abordan las causas de fondo. Diversas opiniones coinciden en que la raíz del problema es, ante todo, una crisis de fe.



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