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INICIA LA CUARESMA Y LO DIFÍCIL DE AYUNAR

INICIA LA CUARESMA Y LO DIFÍCIL DE AYUNAR

Imagen referencial. Foto por: Cathopic

(CATOLIN).– Caminando por diferentes puntos de la ciudad veo con alegría cientos de personas con su cruz de ceniza en la frente, aunque me gustaría ver a muchos, muchos más, sobre todo jóvenes.

Inicia la cuaresma con el miércoles de ceniza y he visto oportuno retomar esta columna “La barca en la red” justamente con ese fin de seguir llevando a Jesús a este continente digital con algunas breves reflexiones o puntos de vista. Y aquí la primera del año…

Antes he dicho la alegría que me causa ver a muchos con la ceniza en la frente, por otro lado, también he notado la falta de compromiso o preparación que tenemos o quizá solo hemos caído en la costumbre de las fechas o calendarios. Por tanto, querido lector quiero externarte algunas ideas para este tiempo y el futuro.

Sobre la ceniza

Al menos en Xalapa y en México son muchas las oportunidades de asistir al rito de la imposición de la ceniza, para lo cual busquemos llegar a tiempo a la Misa (de preferencia) o a la Celebración de la Palabra.

Si por alguna razón llegas tarde, no platiques, las bancas de la Iglesia son para ayudarte a disponerte al encuentro con Dios, el chismecito puede esperar. Del celular ni hablemos, quizá en una siguiente columna lo toque.

Participa de la celebración completa, no llegues solo a formarte y peor aún, no te salgas después de tomarla ¿realmente vamos dispuestos o a Dios se le cuentan los minutos? 

Sobre el ayuno

Parecemos periquillos repitiendo lo mismo cada año, algunos han de pensar, pero realmente es necesario seguir fomentando la práctica y significado del ayuno. Hoy por hoy muchos católicos siguen relativizando este mandato de la Iglesia.

Al menos a mí, por lo menos en este tiempo, me gusta volver a recordar el significado y sentido del ayuno y siempre aprendo algo nuevo que me hace amar a Dios y comprometer más mi vida con el Evangelio.

No pretendo hacer un comentario extenso de todo lo que implica el ayuno. Pero para estas líneas recojo una breve idea con la que me apoyaré de un texto bíblico.

En Génesis 2:16-17 podemos ver el primer ayuno ordenado por Dios a Adán en el Jardín del Edén cuando se le ordenó no comer del árbol del ceñimiento del bien y del mal, esta prohibición no quería decir que el árbol mencionado fuera malo, para nada, pues toda la creación hecha por Dios fue hecha buena. Pero es que el fruto del “árbol prohibido” estaba destinado a ser consumido en un tiempo y de una manera correcta, en el que Dios dispondría.

Lo que me llevó a pensar ¿Cuántas prácticas son llevadas al exceso por no “ayunar”, “abstenerse” de ellas; por no querer esperar el tiempo y el momento adecuado dado por Dios; por no entrenar nuestra alma desde temprano para resistir la tentación?

En un mundo donde reina el “aquí y el ahora”, lo express y la satisfacción inmediata de los impulsos carnales y sentidos, el ayuno; resulta violento por todo el bien que le hace al entrenamiento de nuestra alma.

Podríamos decir que los primeros Padres no respetaron el ayuno, por tanto, no obedecieron a Dios y esto trajo el pecado, la muerte y la enfermedad al mundo. ¿Parecido con la realidad? Al no entrenar el alma, nos alejamos de Dios, pecamos, lo vamos normalizando y seguimos trayendo esa muerte a nuestra alma.

Por tal motivo, podemos leer en los Evangelios que Jesús al inicio de su ministerio ayunó por 40 días revirtiendo así lo sucedido en el Jardín del Edén, algo que solo el Hijo de Dios podía hacer. Siempre será oportuno recordar que Jesús nos salvó del pecado para darnos vida nueva con su muerte en la Cruz y Resurrección.

CATOLIN el ayuno es obitorio para los mayores de edad y menores de 60 años, los viernes de cuaresma y miércoles de ceniza, es obligatorio, por muy bueno que este el convivio en la escuela o el trabajo o si está abierto los antojitos de Doña Esperanza, nada de una probadita y ya, un taquito, no tiene nada de malo. ¿Cómo entrenas tu alma? ¿Vivimos lo que la Iglesia nos enseña? Sí, quizá es un comentario no popular, pero espero animar a los pocos católicos imperfectos como yo que intentamos amar a Jesús.

No estoy diciendo que comer un taco o no te hace más o menos santo, estoy apelando a seguir fortaleciendo nuestras almas en las cosas enseñadas por Jesús a través de la Iglesia, para intentar amar lo más pequeño y sencillo para prepararnos a su encuentro y al mismo tiempo ayudar a otros con amor y caridad a prepararse igual.

Perseveremos en nuestras debilidades y flaquezas no sea que el “no pasa nada” un día nos lleve al pecado o peor aún, a pensar que al pecar “no pasa nada”.
Como ya es costumbre te invito hacer la oración que el Señor me inspiro hace unos años para finalizar esta Pluma de Fe.

Te amo Jesús puedes contar conmigo,
no quiero bajarme de la barca,
y tampoco te quiero despertar,
en ella duerme,
me basta saber que Tú estas aquí

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