Bendita Juventud. 10 años de devoción al Padre Pío - CATOLIN

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Bendita Juventud.
10 años de devoción al Padre Pío

Xalapa, Ver. 23 Sep 21. 19:40 hrs.
Columnista de CATOLIN
Hace exactamente 10 años, empezó mi devoción al santo Italiano Fray Pío de Pietrelcina y es inevitable para mí pasar este día sin recordarlo en mi oración, difundirlo en mis redes sociales y recordar muchos buenos momentos que he tenido gracias a su intercesión.

    Antes de compartirte un pasaje de su vida que seguramente no conoces, me permitiré recordar en breves líneas algunas de mis experiencias con este Santo.

10 AÑOS DE MI DEVOCIÓN AL PADRE PÍO
 
    Sin recordar el día exacto del mes de septiembre de 2012 mi ahora cuñado nos invitó a ver una película de un santo ¿o nos platicó de él? – no lo recuerdo con exactitud- pero tuve el primer acercamiento con Padre Pío.
 
    La Película que movió mi corazón y la he visto al menos 6 veces y que intento ver cada 23 de septiembre es esta. ¡Espero te guste!

    Sorpresa y bendición para Xalapa fue el enterarnos de que el 5 de octubre de ese año 2012, sus reliquias de primer y segundo grado: guante y sangre, visitarían la Catedral de Xalapa. Recuerdo que fue una gran fiesta y miles de personas asistieron.

    Recuerdo también, que estuve presente junto con mi familia y amigos en las escalinatas de la Catedral viendo y recibiendo las reliquias, así como viviendo la Misa y pasando unas horas en oración en aquel día tan importante.

      Pero esto no termina aquí…
 
DESCIENDE LA INTERCESIÓN DE SAN PÍO

    Previo a la llegada del guante a Catedral mi padre nos dio la idea a mi hermano y a mí de componer una canción para el Padre Pío titulada “Quédate”, inspirada en la oración del Fraile Capuchino.

    Seguramente no es la mejor canción y como algunos saben más que cantar, yo rapeo; pero escribir y componer una de las primeras canciones en pocos días fue una bendición enorme y más porque la estrenamos en la Catedral, en un momento donde las reliquias estaban expuestas.

    Lo importante aquí no es la canción – la cual no se encuentra subida a la red – sino ver como uno niño veía la intercesión de un Santo para seguir trabajando los dones que Dios le había encomendado. Lo importante en este día fue el decirle a Dios: te canto con la limitada creatividad que me diste, te canto porque te amo, aunque no sea muy afinado, te canto porque quiero que te quedes conmigo cuando la noche y la muerte se acerquen.
 
    Al final esta canción pasó a ser parte del primer disco de la banda dESciende; ¡Que viva Cristo! Si quieres escuchar algunas de nuestras canciones dale clic aquí

ALGUNOS OTROS DATOS

    Otras breves experiencias – sin ser "extraordinarias" - que recuerdo donde el Padre Pío me invito a conocerlo y difundirlo fueron:
 
    1)       Cielo abierto: recuerdo que en 2011 fui al auditorio nacional a ver el concierto de cielo abierto y al termino de este, regalaban a los asistentes rosarios, libros, películas, etc. a mí me tocó un libro – del cual hablaré más adelante - y una película del Padre Pío, que no me di el tiempo de apreciar bien hasta años después que conocí al Padre Pío y pensé: Yo he visto a este fraile antes.


 
    2)       Cada 23 de septiembre, Facebook me recuerda las publicaciones que ponía en mi Facebook con la dinámica siguiente: "Comenta abajo y te comparto una frase en tu muro del Padre Pío".
 
    Era una bendición ver que gente, quizá no tan cercana, comentaba y al menos ese día recibían una frase espiritual del Padre Pío.



    3)       Cada año - Faltándome alguno - realizo la novena al Padre Pío y sus frases y meditaciones siempre serán cosas que confortan mi corazón, pero sobre todo que me acercan a Cristo.
 
   Es una bendición para mí que esta es una práctica y devoción la comportí con mi novia y ahora esposa. Muchas veces la rezábamos juntos y otras nos acompañábamos por teléfono.

CATOLIN - Rolando Tobit
 
¿QUÉ QUIERO COMPARTIR ESTE AÑO?

    Este año tengo la intensión de empezar a compartir varias frases y pasajes de la vida del Padre Pio, que no son tan conocidos o populares, al mismo tiempo de realizar una reflexión personal.
 
    Esto con la intención de acercarnos más a Cristo, a su Madre y como añadidura, pedir la intercesión del Padre Pío.
 
    Quiero acompañar sus frases con algunas fotografías - cómo ves en la portada - fotografías que he podido tomar, porque pienso que la foto es otra forma con la que también puedo evangelizar.
 
    Si llegaste hasta este punto… empezamos ¿o continuamos?

BENDITA JUVENTUD

    El primer pasaje que les quiero compartir lo rescato del libro “La sonrisa del Padre Pío” publicado en 1971 por el Padre Andrea D'ascanio. Lo acompaño de una fotografía que tomé un 16 de junio de 2022 en la fiesta de Corpus Christi en el hermoso municipio de Chiconquiaco, Veracruz.

CATOLIN/ROLANDO TOBIT
 
    “Una paisana suya de noventa años, la había esperado por largas horas ante la puerta de la vieja sacristía. Padre Pío: se le acercó, se detuvo un momento y exclamó sonriendo: Bendita Juventud”.

    Lina Sciulli – Casa Alivio del Sufrimiento.

    Este pasaje de la vida del Padre Pio me sacó una sonrisa al momento de elegir entre decenas que tenía para esta pluma de fe.

    La analogía de la frase final “Bendita Juventud” y “noventa años” deja mucho que pensar.

    Tomando estas líneas de referencia me gustaría decir que: Juventud es estar con Cristo.
 
    La juventud para muchos es un tiempo de la vida en donde pueden realizar actividades con plenitud, alto rendimiento, fuerza, etc., como por ejemplo, viajar, hacer deporte, emprender, etc., por lo general el mundo nos vende la idea de que la juventud es la etapa de “los mejores años” de nuestra vida, y por qué la venden así, porque hay menos enfermedades, porque tenemos más fuerza, porque nuestros órganos funcionan de mejor manera, porque tenemos tiempo. Pero la juventud física no es eterna, ni garantiza salud, ni dinero, ni éxito ni mucho menos tiempo.
 
    Muchos adultos y adultos mayores pueden caer en la tentación de no sentirse útiles, capaces o sentirse con menos tiempo.
 
    Para ambos casos quisiera decir que – en clave cristiana - la juventud es estar con Cristo, es ese esperar por horas afuera de la sacristía a que llegue, es invertir los pocos o muchos – siempre serán pocos - años que tengamos en buscar y amar a Dios.

    No desperdiciemos nuestro tiempo tiempo terrenal en puertas que nunca se abren o de las cuales se nos pueden echar, esperemos las horas que tengan que ser necesarias para entrar en la puerta celestial, la última puerta, la puerta estrecha.

    Al escribir estas líneas tengo 27 años y me niego a pensar que tengo muchos años por delante, más bien tengo los que la misericordia de Dios me permita. Si Dios me permite llegar a una edad avanzada donde la juventud física se haya ido, le pido la gracia para que la juventud espiritual me permita siempre querer estar cerca de Él.  

    Pues como dice nuestro Santo capuchino:

Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para no olvidarte. Tú sabes con cuánta facilidad te abandono.
 
Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y tengo necesidad de tu fortaleza para no caer tantas veces.
 
Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi vida y sin Ti disminuye mi fervor.

Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.

Quédate, Señor, conmigo, para que oiga tu voz y la siga.

Quédate, Señor, conmigo, porque deseo amarte mucho y estar en tu compañía.
 
Quédate, conmigo, Señor, si quieres que te sea fiel.
 
Quédate conmigo, Señor, porque aunque mi alma sea tan pobre, desea ser para Ti un lugar de descanso, un nido de amor…
 
Quédate, Jesús conmigo, porque se hace tarde y el día declina… Esto es, se acerca la muerte, el juicio, la eternidad…

Quédate conmigo; necesito redoblar mis fuerzas a fin de no desfallecer en el camino y para esto tengo necesidad de Ti.
 
Se hace tarde y viene la muerte.
 
Me inquietan las tinieblas, las tentaciones, las arideces, las cruces, las penas… ¡Cuánta necesidad tengo de Ti!
 
Haz que te conozca, como tus discípulos, al partir el pan. Esto es: que la unión eucarística sea la luz que disipe las tinieblas, la fuerza que me sostenga y la única alegría de mi corazón.
 
Quédate, Señor, conmigo, porque cuando llegue la muerte quiero estar unido a Ti, si no realmente por la Santa Comunión, al menos por la gracia y el amor.
 
¡Quédate, Jesús, conmigo! No te pido tu divina consolación, porque no la merezco, pero el don de tu santísima presencia… ¡eso sí, te lo pido!
 
Bendita Juventud que nos hace esper al Señor y decirte Quedate.

Antes de terminar te invito a que conozcas y reflexiones más sobre San Pío de Pietrelcina con este Capturando la Fe y este Podcast de La Voz de un CATOLIN de Alejandra Villegas.
 
     Te invito a finalizar esta Pluma con una oración que el Señor me regaló hace un tiempo:

Te amo Jesús, puedes contar conmigo,
no quiero bajarme de la barca
y tampoco te quiero despertar,
en ella duerme,
me basta saber que Tú estás aquí.
Amén

    Hasta la Eternidad.
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Columnista de CATOLIN
Rolando Tobit Bonilla

Mtro. en Mercadotecnia, Lic. en Comunicación, CEO de CATOLIN, rapero católico en dESciende, Fotógrafo...
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