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Acompaña tus viajes con esta oración

Si no hacías oración al emprender un viaje, este es el momento para que, a partir de hoy, cuando salgas, ya sea en carretera o en ciudad, por corto que sea el trayecto, te encomiendes a Dios.

Acompana tus viajes con esta oracion

Imagen referencial. Foto Por: pixabay y dominio público

(CATOLIN).– Cada 7 de febrero, la Iglesia Católica celebra la memoria de Tobías, personaje bíblico asistido por el arcángel San Rafael.

A San Rafael lo conocemos gracias al libro de Tobías, el único libro de la Biblia que lo menciona. Tobías nos cuenta que Dios envió a este arcángel para que lo acompañara en un largo viaje.

En este viaje, Tobías se casó con Sara, una mujer que había contraído matrimonio antes, pero cuyos esposos anteriores habían sido asesinados por un demonio llamado Asmodeo.

San Rafael, en este viaje, también le indicó a Tobías cómo devolverle la vista a su padre.

Por estas misiones otorgadas a San Rafael, se le conoce como el cura de Dios, aquel que aleja las enfermedades y ayuda a llevar los viajes a buen término.

Muy seguramente tanto tú como yo hemos emprendido viajes, algunos cortos y otros un poco largos, algunos conocidos y otros no tanto como le sucedió a Tobías, pero ¿cuándo viajas haces oración? ¿Te encomiendas a Dios?

Estoy segura de que conocer la vida de Tobías y ver en el viaje largo que emprendió, cómo San Rafael lo protegió, acompañó e iluminó; es una motivación para que de ahora en adelante busquemos y nos encomendemos al auxilio de Dios.

Si no hacías oración al emprender un viaje, este es el momento para que, a partir de hoy, cuando salgas, ya sea en carretera o en ciudad, por corto que sea el trayecto, te encomiendes a Dios. Sin duda, este es el momento para que también lo hagas pidiendo la intercesión de San Rafael, patrono de los viajeros; y así, tanto el trayecto como cualquier circunstancia, las partes mecánicas del vehículo, los pasajeros, etc., sean puestos bajo su custodia.

Te invitamos a que, si ya lo hacías, lo sigas haciendo. Si San Rafael fue el enviado de Dios para Tobías, también lo será para cada uno de nosotros, sus hijos.

A propósito de ello, queremos compartirte una oración que el Espíritu Santo inspiró a mi esposo, y que ahora cada vez que viajamos, ya sea en coche particular o en transporte público, la rezamos:

«Señor, bendice las partes mecánicas del coche, los caminos por donde vamos a pasar, las personas con las que vamos a convivir… bendícenos, protégenos y danos la prudencia necesaria para llegar con bien a nuestro destino», amén.

Esperamos que esta oración te sea útil y te sirva para que, desde ahora, cada vez que emprendas un viaje, busques y te pongas en manos de Dios y la intercesión de San Rafael

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