El Papa modifica Código de Derecho Canónico instituye mujeres acólitas - CATOLIN

LOGO
Logo Oficial
logo
Vaya al Contenido
Internacional > 2021 > Enero
Papa Francisco modifica Código de Derecho Canónico e instituye mujeres acólitas
- La modificación consiste en eliminar la referencia a “los varones laicos” abriendo el lectorado y acolitado a todos los bautizados, incluidas las mujeres.
- Esta decisión, afirma el Pontífice se deriva tras escuchar“algunas Asambleas del Sínodo de los Obispos”.

Por: Alejandra Villegas
CATOLIN
El Papa Francisco en el rezo del Ángelus. Foto tomada de: Vatican Media

Xalapa, Ver. 11 Ene 20. 22:00 Hrs.- (CATOLIN).- Dos ministerios reservados a los varones de acuerdo a lo establecido en el Código de Derecho Canónico (CIC): los oficios del Lector y del Acólito, son aprobados por el Papa Francisco para las mujeres, el pasado 10 de enero.

    La nueva disposición aprobada por el Santo Padre, del Motu Proprio Spiritus Domini, modifica el canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico.

    Anteriormente, el canon 230 § 1 establecía que “los varones laicos que tengan la edad y condiciones determinadas por decreto de la Conferencia Episcopal, pueden ser llamados para el ministerio estable de lector y acólito, mediante el rito litúrgico prescrito; sin embargo, la colación de esos ministerios no les da derecho a ser sustentados o remunerados por la Iglesia”.

    Ahora, el canon quedará redactado diciendo lo siguiente: “Los laicos que tengan la edad y los dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser asumidos establemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los ministerios de lectores y acólitos; sin embargo, tal atribución no les da derecho al sustento ni a la remuneración por parte de la Iglesia”.

    La modificación como tal que se realiza es que se elimina la referencia a “los varones laicos” abriendo el lectorado y acolitado a todos los bautizados, incluidas las mujeres.

    Sobre de ello, la Iglesia latina ya había dado acceso a las mujeres en virtud de otro canon del CIC. Por ello, el Papa Francisco recuerda que se trata de una práctica ya consolidada en virtud de lo establecido en el canon 230 § 2: “Por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en las ceremonias litúrgicas; así mismo, todos los laicos pueden desempeñar las funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho”.

    Esta decisión, afirma el mismo Pontífice se deriva tras escuchar las recomendaciones de “algunas Asambleas del Sínodo de los Obispos”.

    Él mismo señala que “la recepción de los ministerios laicales precedía a la recepción del Sacramento del Orden a modo de preparación, aunque dichos ministerios se les concediera a otros fieles idóneos de sexo masculino”. Práctica que quedó regulada en virtud del Motu Proprio Ministeria quaedam del 17 de agosto de 1972 durante el Pontificado de San Pablo VI.

    Continúa el Papa que “algunas Asambleas del Sínodo de los Obispos han evidenciado la necesidad de profundizar doctrinalmente en el tema, de forma que responda a la naturaleza de dichos carismas y a las exigencias de los tiempos”.

    Asimismo en su argumentación el Papa diferencia entre los ministerios que responden al Orden sagrado, como el sacerdocio, de los ministerios laicales, que no se instituyen en virtud de un sacramento.

    Explica que el Espíritu Santo “distribuye a los miembros del pueblo de Dios los dones que permiten a cada uno, de forma diferente, contribuir a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio”. Esos dones, recuerda el Pontífice, reciben el medio de “ministerios”.
Estos ministerios pueden ser de dos tipos. El primero es el que se refiere al Orden sagrado y el segundo se refiere a otras funciones que a lo largo de la historia “se han instituido en la Iglesia”.

    Ambos ministerios “son esencialmente distintos del ministerio ordenado recibido en el sacramento del Orden”.

    De acuerdo con el Motu Proprio Ministeria quaedam, el ministerio del Lector tiene como función “leer la palabra de Dios en la asamblea litúrgica”.

    El Acólito, según lo establecido en dicho Motu Proprio“queda instituido para ayudar al diácono y prestar su servicio al sacerdote”.

   Aquí te presentamos el Motu Proprio Spiritus Domini:

Carta apostólica “Spiritus Domini” en forma de “Motu Proprio “sobre la modificación del canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico acerca del acceso de las mujeres al ministerio instituido del lectorado y acolitado, 11.01.2021

    El Espíritu del Señor Jesús, fuente perenne de la vida y misión de la Iglesia, distribuye a los miembros del Pueblo de Dios los dones que permiten a cada uno, de manera diferente, contribuir a la edificación de la Iglesia y al anuncio del Evangelio. Estos carismas, llamados ministerios por ser reconocidos públicamente e instituidos por la Iglesia, se ponen a disposición de la comunidad y su misión de forma estable.

    En algunos casos esta contribución ministerial tiene su origen en un sacramento específico, el Orden Sagrado. Otras tareas, a lo largo de la historia, han sido instituidas en la Iglesia y confiadas a través de un rito litúrgico no sacramental a los los fieles, en virtud de una forma peculiar de ejercicio del sacerdocio bautismal, y en ayuda del ministerio específico de los obispos, sacerdotes y diáconos.

    Siguiendo una venerable tradición, la recepción de los "ministerios laicales", que san Pablo VI reguló en el Motu Proprio Ministeria quaedam (17 de agosto de 1972), precedía como preparación a la recepción del Sacramento del Orden, aunque tales ministerios se conferían a otros fieles idóneos de sexo masculino.

    Algunas asambleas del Sínodo de los Obispos han evidenciado la necesidad de profundizar doctrinalmente en el tema, para que responda a la naturaleza de dichos carismas y a las necesidades de los tiempos, y ofrezca un apoyo oportuno al papel de la evangelización que atañe a la comunidad eclesial.

    Aceptando estas recomendaciones, se ha llegado en los últimos años a una elaboración doctrinal que ha puesto de relieve cómo determinados ministerios instituidos por la Iglesia tengan como fundamento la condición común de ser bautizados y el sacerdocio real recibido en el sacramento del Bautismo; éstos son esencialmente distintos del ministerio ordenado recibido en el sacramento del Orden. En efecto, una práctica consolidada en la Iglesia latina ha confirmado también que estos ministerios laicos, al estar basados en el sacramento del Bautismo, pueden ser confiados a todos los fieles idóneos, sean de sexo masculino o femenino, según lo que ya está previsto implícitamente en el canon 230 § 2.

    En consecuencia, después de haber escuchado el parecer de los Dicasterios competentes, he decidido proceder a la modificación del canon 230 § 1 del Código de Derecho Canónico. Por lo tanto, decreto que el canón 230 § 1 del Código de Derecho Canónico tenga en el futuro la siguiente redacción:

    "Los laicos que tengan la edad y los dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser asumidos establemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los ministerios de lectores y acólitos; sin embargo, tal atribución no les da derecho al sustento ni a la remuneración por parte de la Iglesia".

    Dispongo también la modificación de los otros elementos, con fuerza de ley, que se refieren a este canon.

    Lo deliberado por esta Carta Apostólica en forma de Motu Proprio, ordeno que tenga vigencia firme y estable, no obstante cualquier cosa contraria, aunque sea digna de mención especial, y que se promulgue mediante su publicación en L'Osservatore Romano, entrando en vigor el mismo día, y luego se publique en el comentario oficial de las Acta Apostolicae Sedis.

    Dado en Roma, en San Pedro, el 10 de enero del año 2021, fiesta del Bautismo del Señor, octavo de mi pontificado.

    Francisco

También te puede interesar:
Todos los derechos reservados © 2017 CATOLIN
Regreso al contenido